SUTURA HUMANA

Desde hace décadas nuestra avanzada línea de investigación ha proporcionado a nuestros clientes productos de vanguardia, rigurosamente testados y sometidos a controles exhaustivos en todos los procesos. Profesionales de la cirugía de todo el Mundo confían en nuestros productos y en su eficacia contrastada.

Las suturas absorbibles se degradan en los tejidos por un proceso de hidrólisis, por el que van perdiendo progresivamente la resistencia a la tensión.

La degradación por hidrólisis provoca una mínima reacción en los tejidos. Este proceso tiene dos etapas. En la primera etapa, la resistencia a la tensión disminuye de forma gradual y casi lineal. La segunda etapa suele superponerse a la anterior y se caracteriza por la pérdida de masa de sutura. En esta fase actúan los leucocitos que eliminarán de la herida los restos de células y materiales de sutura.

Por tanto, la pérdida de la fuerza tensil y la absorción son procesos diferentes. Por este motivo, la pérdida de fuerza tensil es el valor más importante a tener en cuenta a la hora de seleccionar una sutura absorbible.

Existen distintos tipos de suturas absorbibles con distintos periodos de fuerza tensil y absorción, que se seleccionarán dependiendo de los tejidos que se van a suturar.

Las suturas no absorbibles están constituidas por material no biodegradable, por lo que no pueden ser digeridas por las enzimas ni hidrolizarse en los tejidos.

En último término, los fibroblastos las encapsulan de manera permanente, por lo que mantienen su máxima resistencia en el tiempo, salvo en el caso de ser retirados los puntos en el postquirúrgico (sutura de piel).

Existen distintos tipos de suturas no absorbibles con diversos niveles de resistencia pudiendo ser monofilares o multifilares que se seleccionarán dependiendo de los tejidos que se van a suturar o a criterio del profesional.